En defensa de la naturaleza, desde el lado más digital del arte

Primeros Párrafos

El colectivo Teamlab propone, por primera vez en España, una experiencia inmersiva sobre la interacción con el entorno a través de tres instalaciones. La obra principal, Black Waves. Lost, Immersed and Reborn, que incorpora más de 30 proyecciones, suelos reflectantes y sonido ambiental, tiene como protagonista la recreación visual del agua como elemento fundamental del medio natural y de la vida. Espacio Fundación Telefónica (Madrid), hasta el 9 de junio

Nuevamente, el Espacio Fundación Telefónica apuesta por una exposición en la que se muestra el lado más digital del arte a través de tres piezas de teamLab, un colectivo multidisciplinar que ha conseguido gran reconocimiento en el uso del lenguaje visual radicalmente contemporáneo y de un gran nivel tecnológico.Más de 30 proyectores, sensores, espejos, suelos reflectantes y música forman parte de tres instalaciones audiovisuales inmersivas que se muestran en la planta cuarta del Espacio Fundación Telefónica de Madrid.

Sobre estas líneas, Enso – Cold Light, por teamLab, ​Enso – Cold Light​ , 2018, Digital Installation, Continuous Loop © teamLab, courtesy Pace Gallery. Arriba, Black Waves Wander Discover and Re-emerge, teamLab, ​Black Waves: Lost, Immersed and Reborn​ , 2019, Digital Installation, Continuous Loop, ​Sound: Hideaki Takahashi © teamLab, courtesy Pace Gallery. Todas las piezas del colectivo teamLab.

La muestra, compuesta por tres piezas, Butterflies, Born from Hands y Enso – Cold Light, propone al visitante que interactúe con la obra, se relacione con ella y provoque cambios en la propia pieza, del mismo modo, que los genera en su intervención con la naturaleza. Tres instalaciones que hacen reflexionar al espectador sobre la responsabilidad del ser humano con su entorno y sobre el lugar que ocupa formando un todo con la naturaleza. Y es que la noción de que no hay separación entre nosotros y la naturaleza recorre todas sus propuestas. Unas propuestas que buscan, con entornos envolventes, diluir los límites entre mundo interior y mundo exterior fundiendo al visitante con la propia obra.

Oleaje, mariposas y caligrafía zen

La instalación Black Waves: Lost, Immersed and Reborn (2019), que ocupa gran parte de la exposición, muestra la convivencia de tradición e innovación, dos conceptos que pueden resultar paradójicos pero que están presentes en toda la obra de este colectivo. Inspirada en la tradición artística japonesa, sus olas recuerdan a La gran ola de Kanagawa, pintada por Hokusai en 1830. Tras calcular la interacción de miles de partículas entre sí, un espacio 3-D, generado por ordenador, expresa su movimiento en una gran masa de agua que da lugar a una ola continua. El espacio incorpora más de treinta proyecciones en un área de paredes y suelos reflectantes generando un poderoso efecto inmersivo donde la recreación visual del agua, como elemento clave del medio natural y de la vida, juega un papel protagonista.

Ubicada en el centro de la sala, Flutter of Butterflies, Born from Hands (2019) invita al espectador a interactuar con ella a través de cientos de mariposas aleteando que aparecen o desaparecen a través del contacto físico. Una acción que representa nuevamente el frágil equilibrio entre el ser humano y la naturaleza. La obra evoluciona en tiempo real, en una transformación continua que depende del entorno y que hace que el movimiento de las mariposas no se repita nunca. Con esta pieza, teamLab logra trascender los límites físicos y temporales del arte convencional, presenta la obra en permanente evolución yestablece un vínculo entre las personas que la contemplan en tanto que la acción de cada espectador incide en el resultado de la pieza.

En su inquietud por indagar en las raíces de la cultura japonesa, a través de Enso – Cold Light (2018), la tercera y úlima instalación de la sala, teamLab reinterpreta la caligrafía tradicional haciéndola evolucionar hacia lo que denominan caligrafía espacial. La obra hace referencia a una práctica zen consistente en dibujar un círculo con una sola pincelada. En el zen, el enso simboliza la iluminación, la fuerza, la elegancia, el universo y el vacío, y el círculo, el momento en el que la mente se libera para que el cuerpo o el espíritu puedan crear. El círculo queda suspendido en el espacio en un movimiento tridimensional que permite recorrerlo desde distintos puntos de vista y que invita al observador a fundirse con el trazo.

Enso – Cold Light, por teamLab, 2018. Instalación digital, loop continuo. © teamLab, cortesía de Pace Gallery.

El equipo educativo del Espacio ha organizado un programa de actividades paralelas gratuitas para público escolar, adultos, intergeneracional y para familias. Además, habrá visitas comentadas libres sin reserva los miércoles a las 10:30, 12:00 y 17 horas, los viernes a las 10:30 y 17 horas y los domingos a las10:30 horas.

teamLab: arte digital que transforma el entorno y su relación con el ser humano

Fundado en 2001 por Toshiyuki Inoko, teamLab es un colectivo artístico formado por varios cientos de profesionales entre los que se cuentan artistas, programadores, ingenieros, animadores digitales, matemáticos y arquitectos. Alejados de la noción tradicional del autor que firma su obra, el trabajo colaborativo de este equipo multidisciplinar constituye uno de los pilares del grupo para generar sus sofisticados espacios inmersivos. Autodenominados como “ultratecnólogos” por el uso de la tecnología como herramienta para expandir conocimientos y experiencias, teamLab busca ampliar las posibilidades del arte a través de lo digital y generar nuevas formas de relacionarnos con el arte, la naturaleza y el mundo a través de sus obras. Más allá del virtuosismo técnico, todo el trabajo de teamLab viene motivado por una poderosa inquietud humanística que explora la confluencia de arte, ciencia, tecnología y diseño con el medio natural.

‘teamLab’, representado por la Pace Gallery desde 2014, ha expuesto su obra en los principales museos y centros culturales del mundo desde el pabellón de Japón de la Expo de Milán de 2015, así como en Silicon Valley, Londres, París, Taipéi, Nueva York, China o Singapur. En 2018, en Odaiba (Tokio), se inauguró el museo permanente MORI Building DIGITAL ART MUSEUM: teamLab Borderless. Actualmente, las obras de teamLab forman parte de las colecciones permanentes de prestigiosos museos como la Art Gallery of new South Wales de Sidney, del asian art Museum de San Francisco; del Asia Society Museum de Nueva York o  de la National Gallery of Victoria de Melbourne.

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